EL REINO DE CRISTO Y LA LEY
sábado 21 de junio, 2014
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 2:44; Mateo 4:8 y 9; 1 Corintios 6:9 al 11, 15:26; 1 Pedro 2:11; Apocalipsis 22:14 y 15.
En 2011 murió Steve Jobs, el fundador de la compañía Apple. Tenía 56 años. Años antes, después de un ataque de cáncer, Jobs llamó a la muerte “el mejor invento individual de la vida”, porque nos obliga a lograr lo mejor que podamos hacer aquí. En otras palabras, como el tiempo es tan limitado, debemos tratar de tener ahora tanto éxito como podamos.
Sin embargo, Jobs lo entendió al revés. Lo que lo impulsó a buscar una mayor participación en este mundo, la muerte (o por lo menos lo inevitable que era), reveló la futilidad de echar raíces aquí, que es terreno finito. Es cierto, Jobs logró mucho; pero, en contraste con la eternidad, ¿qué importa?
En realidad, se nos ha prometido que este mundo y todo lo que hay en él serán destruidos, y Dios establecerá un mundo nuevo y eterno donde el pecado y la muerte (resultados de la violación de la Ley de Dios) nunca existirán. Esta semana consideraremos el tema del Reino eterno de Dios y la función de la Ley en relación con este.