Video de la semana

lunes · l06

Abram, el padre de los fieles

Versiculo de la semana

“¿Qué aprovecha al hombre si gana todo el mundo pero pierde su vida? O, ¿qué puede dar el hombre por su vida?” (Mar. 8:36, 37).

Dios llamó a Abram para que dejara su tierra natal y su familia, y fuera a una tierra que él le mostraría. Así comenzó el linaje del Mesías. Aunque no se dan detalles, Abram tuvo que dejar su tierra natal y sus primeros años. Seguramente, no fue una decisión fácil, y sin duda renunció a algunos placeres y comodidades terrenales para hacerlo.

Lee Génesis 12:1 al 3. ¿Cómo fueron “benditas [...] todas las familias de la tierra” como resultado de esta promesa y su aceptación?

Este fue un gran evento que cambió la vida de Abram y su familia. “Por la fe Abraham, cuando fue llamado por Dios, obedeció para salir al lugar que había de recibir en herencia; y salió sin saber a dónde iba” (Heb. 11:8). “La obediencia incondicional de Abraham es una de las más notables evidencias de fe de toda la Sagrada Escritura” (PP 118).

A la mayoría no le causaría ilusión dejar su patria y a sus amigos y familiares. Pero Abram estuvo dispuesto a hacerlo. Abram estaba satisfecho de estar donde Dios quería que estuviera. Por extraño que parezca, Abram, Isaac y Jacob nunca recibieron esa tierra en vida; no obstante, permanecieron fieles a Dios de todos modos.

Lee Hebreos 11:8 al 13. ¿Qué mensaje importante encontramos para nosotros aquí?

Los que vivían alrededor de Abram lo conocían como un príncipe. Era reconocido por ser generoso, valiente, hospitalario y siervo del Dios altísimo. Su testimonio de Dios era ejemplar. Por la gracia de Dios, nosotros somos herederos con Abraham. “Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Por tanto, sepan que los que son de la fe, esos son hijos de Abraham” (Gál. 3:6, 7). “Y ya que son de Cristo, de cierto son descendientes de Abraham y, conforme a la promesa, herederos” (Gál. 3:29).

Con Abraham, como con Noé, vemos a alguien que toma una decisión importante que le cambia la vida como resultado de obedecer a Dios.

Lee 2 Corintios 4:18. El mensaje de este versículo, ¿cómo debería impactar en el tipo de decisiones espirituales que tomamos? Moisés y Abraham, ¿cómo siguieron ese mismo principio?