PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
viernes 25 de agosto, 2023
Al mirar en retrospectiva Efesios 5:1 al 20 en su conjunto, vemos a Pablo tomar una postura firme contra el pecado y el mal, especialmente bajo la forma de la inmoralidad sexual y el lenguaje grosero. No está dispuesto a aceptar la presencia de un comportamiento corrupto entre el pueblo de Dios. En lugar de eso, llama a los creyentes de Éfeso a asumir una elevada norma de conducta y a abrazar su identidad como “hijos amados” de Dios y como “santos” (Efe. 5:1–10). Se anima a creer que, cuando los cristianos hacen esto en comunidad, hacen brillar una luz en la oscuridad, con lo que alejan a su prójimo del estilo de vida autodestructivo y lo acercan a la gracia y la verdad de Dios (Efe. 5:11–14).
Pablo imagina a la iglesia reunida en adoración, animada por un compromiso renovado de “and[ar] como hijos de luz” mientras espera la venida de Cristo (Efe. 5:8; ver también Efe. 5:15, 16) y bendecida por la presencia de Cristo (Efe. 5:14). Como los creyentes están motivados por su condición de “hijos amados” de Dios y por la muerte de Cristo en su favor (Efe. 5:1, 2), y están llenos del Espíritu (Efe. 5:18), su adoración colectiva se caracteriza por la energía y la alegría mientras juntos entonan alabanzas de acción de gracias a su Señor, Jesucristo, y a Dios el Padre. Con un firme asidero en las realidades celestiales, celebran su esperanza para el futuro, arraigada en la historia de lo que Dios ha hecho, está haciendo y hará por medio de Jesucristo, su Señor (Efe. 5:18–20).
Entendido de esta manera, el pasaje llega a ser mucho más que un conjunto de mandatos inconexos sobre la vida cristiana. Se convierte en un llamado profético acerca de la identidad cristiana, el compromiso, la comunidad y la adoración en los últimos días; una invitación conmovedora a “aprovechar las gangas” que se ofrecen en los últimos días antes de la venida de Cristo (Efe. 5:16).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
- Enfrentados hoy a una cultura viral que predica sus valores las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año, mediante una serie de medios fulminantes, ¿cómo pueden los creyentes adoptar las elevadas normas de Pablo?
- ¿Qué estrategias podrían emplear los creyentes de hoy para “bus[car] lo que agrada al Señor” (Efe. 5:10) y para “entender cuál es la voluntad del Señor” (Efe. 5:17, PDT)?
- Alguien podría argumentar que la prohibición de Pablo de hablar de inmoralidad sexual entre los creyentes (Efe. 5:3, 4) significa que no debemos ocuparnos de los problemas de las conductas sexuales inadecuadas ni del abuso sexual. ¿Por qué no es apropiada esa conclusión?
- ¿En qué medida nuestra sociedad contemporánea refleja prácticas paganas similares a las que Pablo abordó en su época?