viernes · l07

Para estudiar y meditar

Versiculo de la semana

«Pueblos, esperen en él en todo tiempo, derramen ante él su corazón. Dios es nuestro refugio» (Sal. 62: 8).

«Si pensáramos y habláramos más del Señor Jesús y menos de nosotros mismos, gozaríamos mucho más de su presencia» (Elena G. de White, El camino a Cristo, p. 151).

«Si nos dejamos guiar por nuestras dudas y temores, o antes de tener fe procuramos resolver todo lo que no veamos claramente, las perplejidades no harán sino aumentar y agudizarse. Pero si nos acercamos a Dios, sintiéndonos desamparados y necesitados, como en realidad estamos, y con fe humilde y confiada presentamos nuestras necesidades ante Aquel cuyo conocimiento es infinito y que ve todas las obras de su creación y todo lo gobierna por su voluntad y palabra, él puede y quiere atender nuestro clamor, y hará resplandecer la luz en nuestro corazón» (El camino a Cristo, p. 143).

«El espíritu puede elevarse hacia el cielo en las alas de la alabanza. Dios es adorado con cánticos y música en las mansiones celestiales, y al expresar nuestra gratitud nos aproximamos al culto que le rinden los seres celestiales. […] Presentémonos, pues, con gozo reverente delante de nuestro Creador, con “alegría, cantos de alabanza y son de música” (Isa. 51: 3)» (El camino a Cristo, p. 154).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Cuál de los conceptos de las citas anteriores te parece más inspirador?
  2. ¿Cuál de ellos representa un desafío mayor para ti? 2. ¿Qué lecciones adicionales podemos aprender de la vida de oración de otros personajes bíblicos? (Ver, por ejemplo, Esd. 10: 1; Neh. 1: 4-11; 1 Rey. 8: 22-54; 2 Rey. 13: 4; 19: 14-19; Jer. 32: 16-25; Jon. 4: 2, 3; Hab. 3: 1).
  3. ¿Cuál es el papel del ayuno junto con la oración?
  4. ¿Hay algo que te gustaría modificar o algo nuevo que desearías poner en práctica en tu vida de oración como resultado de la lección de esta semana? Comienza a hacer esos cambios ahora mismo.

RESUMEN: La Biblia relata historias de personas que tenían una vida de oración vibrante y sostenida, y de otras que no la tenían. Al buscar en las páginas sagradas, siempre encontraremos a alguien con quien podamos identificarnos, independientemente del estado de nuestra relación con Dios. También encontraremos muchas promesas que nos animarán y guiarán en nuestra vida devocional. El crecimiento espiritual debe ser nuestra meta: nuestros ojos puestos en Jesús, el Ejemplo supremo en todas las cosas y el Autor y Consumador de nuestra fe.