jueves · l04
Falsos profetas mencionados en el Nuevo Testamento
Versiculo de la semana
«Ahora bien, hay diversos dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo; y hay diversas actividades, pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo» (1 Cor. 12:4-6).
Lee Mateo 24:23-24. ¿Qué nos advierte Jesús aquí? ¿Por qué debemos prestar seria atención a esta advertencia?
Jesús no pudo haber sido más claro: «Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios para engañar, si fuere posible, aun a los elegidos» (Mat. 24:24).
Los engaños acerca de los que nos advierte son sin duda muy persuasivos, pues van acompañados de «grandes señales y prodigios». Las manifestaciones sobrenaturales no son en sí mismas una evidencia de la obra de Dios, por muy persuasivas que parezcan. Tenemos enemigos sobrenaturales. Como nos ha advertido Pablo: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus de los aires» (Efe. 6:12). Estos poderes actúan por medio de falsos profetas, los cuales no son una novedad. El Nuevo Testamento se refiere a los falsos profetas de los tiempos del Antiguo Testamento (Luc. 6:26). En el Nuevo Testamento, los falsos profetas son comparados con «lobos rapaces» que están «disfrazados de ovejas» (Mat. 7:15), y se nos dice que «por sus frutos los conocerán» (Mat. 7:16).
Su principal ocupación es el engaño (Mat. 7:17-20). El mismo Jesús declaró que «se levantarán muchos falsos profetas y engañarán a muchos» (Mat. 24:11), incluso, «si fuere posible, aun a los elegidos» (Mat. 24:24; ver también Mar. 13:22; 1 Juan 4:1).
Según Efesios 6:10-18, ¿cómo podemos protegernos de cualquier tipo de engaño?
Vivir por fe, revestirnos de la «coraza de justicia», ceñirnos con la «verdad», rendirnos al Espíritu Santo por medio de la oración y estar arraigados en su Palabra. Así es como podemos protegernos de todo lo que, de otro modo, nos desviaría espiritual y teológicamente.
¿Qué puedes hacer para estar mejor equipado contra los engaños que azotan nuestro mundo?