lunes · l01
De Atenas a Corinto
Versiculo de la semana
«Entonces el Señor dijo a Pablo en una visión nocturna: “No temas. Sigue hablando y no calles, que yo estoy contigo, y ninguno te podrá dañar; pues tengo mucho pueblo en esta ciudad”» (Hech. 18: 9-10).
Lee Hechos 17: 16-34. ¿Dónde estuvo Pablo antes de ir a Corinto y qué hizo allí?
Hechos 17: 16-34 describe la predicación de Pablo a los atenienses antes de ir a Corinto. Al parecer, el apóstol no tenía previsto visitar Atenas en ese momento, pero fue allí con la ayuda de algunos amigos debido a la oposición que encontró en Berea (Hech. 17: 13-15).
Quienes acompañaron a Pablo a Atenas regresaron a Berea con el pedido de que Timoteo y Silas se unieran a él lo antes posible (Hech. 17: 15). El texto bíblico registra lo que Pablo hizo mientras los esperaba. Habló de Jesús en la sinagoga, en el mercado y en el Areópago. No podía dejar de hablar de Jesús y aprovechaba cada oportunidad para hacerlo.
Lee Hechos 18: 1-11. ¿Qué hizo Pablo cuando llegó a Corinto y durante su estadía allí?
Pablo fue a Corinto durante su segundo viaje misionero y permaneció allí un año y medio, según Lucas.
Como de costumbre, el apóstol comenzó su actividad misionera en la sinagoga (Hech. 18: 4-6). Hechos 17: 1 y 2 menciona que esa era su costumbre. Siguió la estrategia de «primero al judío» (Rom. 1: 16; Hech. 13: 46), tal como Jesús había ordenado a sus apóstoles (ver Hech. 1: 8).
Cuando Silas y Timoteo se unieron finalmente a él en Corinto, Pablo «se dedicó enteramente a la predicación de la palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús era el Cristo» (Hech. 18: 5). Durante su permanencia en Corinto, se dedicó a enseñar la Palabra de Dios (Hech. 18: 11). Fue también en este contexto donde expresó su famosa decisión de que estaba resuelto a «no saber nada» entre los corintios «sino a Jesucristo, y a él crucificado» (1 Cor. 2: 2).
¿Qué podemos aprender de la actividad misionera de Pablo en Atenas y Corinto sobre el aprovechamiento de cada oportunidad para predicar el evangelio? Piensa en tus oportunidades para compartir a Jesús con los demás y en cómo aprovecharlas.