miercoles · l03
Un servicio como el de Cristo
Versiculo de la semana
«Les ruego hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que hablen todos una misma cosa y que no haya entre ustedes divisiones. Antes, estén perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer» (1 Cor. 1: 10).
Lee 1 Corintios 4: 1-2. ¿Qué enseña este pasaje acerca de cuál debería ser nuestra opinión del liderazgo humano?
En 1 Corintios 3: 1-4, Pablo insinúa que las camarillas son el resultado de una falta de madurez espiritual. Sin embargo, antes de abordar este tema, afirma: «Tenemos el pensar de Cristo» (1 Cor. 2: 16). Es probable que esta frase se refiera a la forma de pensar y actuar de Cristo. En otras palabras, el creyente tiene la mente, o «pensar de Cristo», cuando piensa y actúa como él. Sin embargo, poner en práctica esto en todos los aspectos de la vida no es tan fácil. En el mundo grecorromano existía mucha competencia entre los políticos, los filósofos, los pensadores y los líderes religiosos. Al parecer, el anhelo de aprobación cultural llevó a la iglesia de Corinto a seguir los estándares seculares. Esto también puede ser un peligro para la iglesia actual.
Lee Filipenses 2: 5-8. ¿Cómo nos ayuda este texto a comprender la expresión «el pensar de Cristo» (1 Cor. 2: 16)?
Al igual que en Corinto, también se estaban produciendo divisiones en la iglesia de Filipos (Fil. 2: 1-4), aunque quizá en menor medida. Filipenses 2: 1-8 nos enseña que un servicio cristiano requiere morir a uno mismo y a las ambiciones egoístas, y buscar en cambio bendecir a los demás por encima de nosotros mismos, como hizo Jesús.
La expresión «servidores de Cristo» (1 Cor. 4: 1) se refiere al servicio cristiano. Estas palabras pueden transmitir la idea de que los creyentes sirven a Cristo como ayudantes o subordinados. Está claro que una visión correcta de los líderes humanos se basa en el ejemplo de liderazgo de Cristo. Los siervos son también descritos como «administradores» (1 Cor. 4: 1-2); es decir, personas a las que les ha sido confiada la administración de los bienes de otra persona. En tal sentido, todo lo que tenemos pertenece a Cristo.
Medita en oración acerca del mensaje de Filipenses 2: 5-8. ¿Cómo podemos comprender lo que esto nos dice acerca del amor abnegado de Dios por nosotros? ¿Cómo podemos aprender a morir a nosotros mismos para poder manifestar este amor en nuestro propio ámbito?